CUANDO LA GRANJA NO RINDE, EL PROBLEMA NO SIEMPRE ESTÁ EN LOS CERDOS Has invertido en genética, nutrición, instalaciones modernas y protocolos sanitarios estrictos. Y sin embargo, los resultados no llegan: baja tasa de partos, mortalidad elevada en maternidad, problemas en el engorde, desmotivación del equipo, errores en registros, desorden en los flujos de trabajo. Y te preguntas: ¿qué está fallando? La respuesta, aunque a veces incómoda, es clara: las personas. Una granja porcina no es solo un sistema productivo biológico, es también un ecosistema humano. El talento, compromiso y conocimiento del equipo de trabajo puede ser la mayor ventaja competitiva… o el mayor obstáculo. En un contexto donde cada