En el lechón post destete se observan numerosos cambios funcionales que lo hacen más vulnerable a contraer enfermedades. Al destete se produce un shock nutricional muy importante, ya que debe aprender a comer diferentes alimentos sólidos, además del estrés causado por la separación de la madre, los hermanos y el nuevo manejo, entre otros. Ambos desafíos aumentan la predisposición a contraer enfermedades y reducen el rendimiento del lechón, lo que lo convierte en un factor crítico en la porcicultura. Además, el bajo peso y el bajo estado nutricional al destete se han asociado con la incidencia de enfermedades infecciosas, patrones