En el lechón post destete se observan numerosos cambios funcionales que lo hacen más vulnerable a contraer enfermedades. Al destete se produce un shock nutricional muy importante, ya que debe aprender a comer diferentes alimentos sólidos, además del estrés causado por la separación de la madre, los hermanos y el nuevo manejo, entre otros. Ambos desafíos aumentan la predisposición a contraer enfermedades y reducen el rendimiento del lechón, lo que lo convierte en un factor crítico en la porcicultura. Además, el bajo peso y el bajo estado nutricional al destete se han asociado con la incidencia de enfermedades infecciosas, patrones de comportamiento inadecuados, como el hacinamiento de lechones, e incluso el comportamiento agresivo del lechón post destete, lo que conlleva consecuencias económicas asociadas con heridas, estados inflamatorios y enfermedades, principalmente asociadas con Streptococcus spp.
Un buen cuidado del lechón post destete garantiza un buen crecimiento y evita problemas de organización que pueden derivar en problemas futuros. Por lo tanto, es una etapa que merece especial atención. Es recomendable el manejo en grupo de los lechones, separándolos en dos o más lotes para gestionar su estado de salud con menos problemas. Los lechones que se separan de las cerdas entre los 18 y los 28 días de edad, durante los primeros 6 a 10 días, presentan una ganancia de peso lenta o incluso pueden sufrir pérdida de peso, lo que se conoce como «síndrome post destete». Por lo tanto, el destete debe realizarse en animales con un peso promedio de 6 a 8 kg.
Importancia del Cuidado Post Destete
El destete es una de las fases críticas en la vida de los lechones y constituye una de las múltiples áreas donde el productor debe volcar sus esfuerzos para minimizar las consecuencias negativas originadas por la separación de la madre, el cambio brusco de dieta y del ambiente, la salida del corral y el enfrentamiento con los pares.
A nivel mundial se considera que las causas de la alta tasa de mortalidad anterior al destete e inmediatamente después del mismo, 5% o más, a menudo descrita como “síndrome de los malos arranques” e incluso llamado “lechón frágil”, episodio o “síndrome del estadio cero de la vida” son muchas, aunque podemos citar como las más importantes: retraso del crecimiento previo al destete, problemas sanitarios que afecten la transición madre-lechón.
El estrés al destete puede dividirse en dos tipos según sus causas subyacentes:
a) Traumático: Evento que despierta la necesidad de una adaptación pero que no es seguido de un cambio ambiental; incluye la separación de la madre y la manipulación brusca.
b) Fisiológico: Cambios internos debidos al desfase entre el aporte de calostro o leche en gran cantidad y el comienzo del crecimiento de los órganos o tejidos y la transición de la lactación a la no lactancia; son de vital importancia en la fisiopatogenia de los malos arranques.
Nutrición Adecuada
Dada la alta tasa de crecimiento que aún posee el lechón, la absorción de nutrientes es muy elevada, más aún si tenemos en cuenta la subregulación natural que poseen determinadas enzimas digestivas como consecuencia del amamantamiento a lo largo de la lactación de la madre. Esto genera que, cuando el cambio de dieta es de calidad nutricional inferior, se deje de cubrir una parte muy importante del aporte energético y proteico que precisaría para poder desarrollar su organismo con rapidez, lo que daría lugar al conocido síndrome post destete.
El desarrollo de vellosidades y criptas a nivel del intestino se proyecta finalizando su desarrollo a los 35 días de vida, cuyo imprescindible desarrollo será de nuevo regulado por la oferta de nutrientes, con los grandes cambios que se producirán en el conjunto del animal en esos días. La oferta de alimentos debe ser tal que llegue a los animales en una forma que estos puedan aprovechar rápida y adecuadamente los nutrientes ofrecidos. Un poco antes, se deben incluir alimentos proteicos con un elevado contenido en grasa, tal y como hemos dicho anteriormente, que es la que consiguen los animales con la leche de la madre y que dejarán de proporcionársela con el destete. Como la mayoría de especialistas recomiendan desde hace años el uso de alimento húmedo, entendiendo que, excepto en granjas de pequeño tamaño y con dificultades estructurales importantes, sería la forma óptima de aportar la nutrición adecuada.
Requerimientos nutricionales
El lechón destetado típicamente consume pequeñas cantidades de alimento. Sin embargo, este consumo se incrementará a lo largo de las siguientes semanas, por lo que el aporte nutricional debe cumplir los requerimientos mínimos. Estos cambios de consumo alimentario y de requerimientos nutricionales son lo que define las diferentes fases existentes durante el desarrollo de un cerdo. Los requerimientos de los cerdos dependen de varios factores tales como: grado de actividad, relación peso-edad, género, raza, salud, clima, manipulación o administración nutricional, calidad de la dieta y efecto de la biomasa microbiana en su absorción. Por consiguiente, el desconocimiento de estos requerimientos nutricionales lleva a una sub- o sobrealimentación; el primero resultará en una ganancia lenta, necesidades de dietas completas y uniformidad en los cerdos, el segundo ocasionará problemas metabólicos, desarrollo anormal de la flora microbiológica del tracto gastrointestinal o un aumento de desecho de excreta. Es importante tener en cuenta las necesidades de los diferentes tipos de cerdos en cuanto a ganancia diaria de peso, eficiencia alimentaria, fabricación de tejidos y mantenimiento metabólico.
Suplementación
El intervalo de tiempo que transcurre entre el destete y el consumo voluntario de alimento es crítico en la vida del lechón debido a que en este período se producen cambios en el patrón alimentario (tránsito de la nutrición exclusivamente láctea hacia una alimentación mixta), así como la separación de la madre y la modificación de la situación de alojamiento. Todas estas son modificaciones que desencadenan un estrés, el cual se encuentra detrás de muchos de los problemas productivos observados en este período (enfermedades y malos rendimientos zootécnicos), siendo un arma de doble filo.
El estrés, en condiciones adecuadas y a corto plazo, aumenta la agresividad, la memoria y el comportamiento sumiso, mejora la adaptación del animal al medio, acelera el retorno a la homeostasis y facilita la adaptación al alojamiento.
Factores de estrés
El destete es considerado el primer factor de estrés. La separación del lechón de su madre afecta al sistema inmune, la microbiota intestinal, la digestión de los alimentos y la absorción de nutrientes, entre otros factores. La duración del periodo de destete ha sido objeto de estudio constante en los sistemas de producción porcina, debido a su impacto directo en el rendimiento productivo. Existen factores directos e indirectos que influyen en este proceso, principalmente relacionados con las modificaciones intestinales. Es importante recordar que cada alimento suministrado influye en el desarrollo del animal y nunca es neutro.
El cambio alimenticio determina una serie de modificaciones gastrointestinales, bruscas o progresivas, que en muchos casos pueden ser irreversibles. Cualquier cambio en la rutina de manejo también puede convertirse en un factor de estrés para el cerdo, ya que estos animales son muy sensibles a las variaciones en su entorno. El movimiento de comederos, la introducción de nuevas luces, ruidos desconocidos o la limpieza general del alojamiento son ejemplos comunes en las granjas que pueden incrementar el nivel de estrés.
Los animales que no logran adaptarse al medio aumentan su nivel de corticoesteroides, lo que los hace más propensos a enfermedades y patologías. Un ejemplo claro es la formación de lotes de cebo: si durante los primeros días se mantiene un control adecuado de la alimentación, evitando tanto el déficit como el exceso, es posible diferenciar posteriormente grupos de animales con distintos niveles de desarrollo al final del engorde.
Técnicas de manejo
Un correcto manejo de los animales desde el destete hasta su salida de la granja es fundamental para lograr un buen crecimiento y estado sanitario. En esta etapa se esperan menores índices de conversión debido a la edad de los animales. El mercado actual exige cerdos de mayor peso, lo que implica un manejo nutricional adecuado antes y después del destete. Estas etapas son claves desde el punto de vista del comportamiento y del desarrollo fisiológico, ya que en ellas se producen cambios importantes en los sistemas orgánicos que sostienen el crecimiento del animal. En consecuencia, el manejo en estas fases influye directamente en la ganancia de peso.
Se debe tener especial atención durante la primera fase debido al cambio de alimentación y al estrés asociado. Tras el destete, los lechones tienden a agruparse instintivamente en las zonas más cálidas del corral. Las dimensiones y condiciones del alojamiento influyen significativamente en su comportamiento. La edad óptima de destete se sitúa alrededor de los 28 días de vida, cuando el aparato digestivo está suficientemente desarrollado. El estrés en esta etapa está condicionado principalmente por la separación de la madre y el cambio de alimentación.
Control sanitario
Es fundamental controlar la presencia de signos clínicos de infección como diarrea, tos, estornudos, congestión ocular y nasal, vocalizaciones anormales, falta de apetito o letargo. Los cerdos que presenten signos deben ser separados del resto y recibir atención veterinaria para identificar la causa. También se debe realizar un seguimiento del estado general de salud del rebaño en la etapa post destete y monitorear el estado de vacunación y la presencia de enfermedades infecciosas a nivel individual y colectivo.
Es importante clasificar a los lechones con signos clínicos respiratorios según su gravedad (leves, moderados o severos), así como evaluar los signos extrarrespiratorios de forma individual. El personal técnico debe proporcionar herramientas de diagnóstico presuntivo para orientar al personal de granja en la identificación de síntomas. Los datos zootécnicos obtenidos del seguimiento sanitario son fundamentales para el análisis epidemiológico, permitiendo definir estrategias de control más precisas.
Desparasitaciones
Los lechones deben ser desparasitados antes del destete si la presión parasitaria es elevada, mediante tratamientos antiparasitarios inyectables que proporcionen protección efectiva. Las infestaciones por Ascaris suum pueden alcanzar niveles elevados en cerdos jóvenes, afectando su desarrollo y rendimiento productivo.
Condiciones de alojamiento
Las instalaciones pueden ser abiertas o semicerradas, pero deben garantizar una adecuada ventilación sin corrientes de aire excesivas. Se recomienda el uso de pisos de slat plástico elevado para reducir el contacto con excretas. El área debe dividirse claramente en zonas de alimentación, descanso y eliminación.
Es recomendable un adecuado manejo de la temperatura ambiental (30 a 32 °C durante la primera semana) y estimular el consumo de alimento desde el primer día post ingreso. Durante los primeros días se debe controlar el periodo de oscuridad para favorecer el consumo, ajustándolo progresivamente según las condiciones climáticas y el comportamiento de los animales.
Diseño del espacio
En sistemas intensivos, el galpón puede ser de cama profunda, ladrillo u hormigón, aunque lo más recomendable es el piso plástico tipo slat elevado. Se debe evitar la exposición a corrientes de aire frío, especialmente en zonas laterales del alojamiento. Es importante proteger las instalaciones contra vientos dominantes y corrientes de aire que puedan afectar a los lechones.
Dos factores clave en las instalaciones de crianza son la iluminación y las corrientes de aire. Es necesario evaluar la entrada de luz natural y, si la orientación no es adecuada, complementar con iluminación artificial controlada para asegurar condiciones óptimas de manejo.
Ventilación y temperatura
El destete suele ser una situación precipitante de numerosos problemas sanitarios que afectan a los cerdos. La indefensión del lechón conduce a importantes respuestas de estrés, fallas digestivas y disminución de las defensas locales y generales. El período inmediato a esta etapa cursa además con elevados niveles de humedad, lo cual favorece infecciones, parasitosis y lesiones de piel.
Desde el punto de vista de la climatización, nuestro país y la región, por su amplitud y variabilidad, presentan requerimientos óptimos cambiantes. En criaderos modernos con elevados sistemas de control ambiental, el cambio climático apenas se manifiesta. Incluso hay investigaciones que sugieren que en invierno los problemas de temperatura son mayores que en verano por diversos factores. En verano, los sistemas de refrigeración artificial ayudan a evitar problemas secundarios; en invierno, la baja temperatura genera otros riesgos, por lo que el uso de calefacción resulta imprescindible. Eventualmente, los sistemas de refrigeración deben cubrir las necesidades del ambiente. En establecimientos al aire libre o semiabiertos, se deben proveer zonas de abrigo que permitan recrear condiciones más estables.
Comportamiento social
Desde el mismo día del destete temprano, los lechones muestran comportamientos anómalos, con aumento de la actividad de mordisqueo y succión entre compañeros. Para evitar que algunos individuos succionen las mamas de otras camadas mientras estas aún se encuentran amamantando, lo cual puede provocar inflamación mamaria y cojeras, se han planteado soluciones como la suplementación mediante tazones o dispensadores con alimento sólido, líquido o en polvo.
Los lechones son muy dependientes de la cerda y de sus hermanos; pasan la mayor parte del tiempo juntos y pueden permanecer varias horas sin comer, durmiendo especialmente entre los 3 y los 21 días de vida.
Interacciones entre lechones
Los comportamientos comunes durante el período posdestete incluyen la actividad locomotora y el descanso, los cuales se incrementan dentro de los estados de reposo y sueño. En grupos de lechones posdestete pueden observarse patrones asociados a ciertos comportamientos, aunque no siempre son constantes en todos los grupos. Las primeras horas posteriores al destete son clave en la actividad social.
El tiempo tras salir del compartimento está asociado con una serie de actividades variables dentro del grupo, incluyendo interacción con el suelo, bebederos y personas que instalan el equipamiento. En las horas siguientes se observa una actividad social más reducida, generalmente realizada por entre el 10 % y el 50 % del grupo: cuando uno o dos lechones inician conductas de exploración alrededor del comedero, el resto tiende a seguirlos.
Esta relación entre conductas es similar a otro hallazgo: en condiciones más naturales, el riesgo de interacción social favorece la aparición de comportamientos de exploración en el grupo.
Prevención de peleas
Considerando la importancia del bienestar sobre la tasa de crecimiento diaria, se vuelve necesario apoyar la prevención de peleas. Aunque existen pocos estudios científicos con cifras concretas, regionalmente las peleas pueden generar pérdidas económicas significativas, especialmente en sistemas intensivos. Este problema es común en la etapa posdestete y, si no se controla, puede provocar morbilidad y disminución del rendimiento productivo.
El impacto no solo se debe al dolor en los animales, sino también a la reducción de los índices productivos, incluyendo el consumo de alimento necesario para alcanzar el peso final.
Con la tendencia hacia granjas modernas, genéticamente mejoradas y con mayor densidad de animales por grupo, la solución a estos problemas suele recaer en el ajuste de instalaciones y en programas de confort, más que en cambios genéticos. Aun así, la selección de líneas más magras puede reducir la problemática, especialmente en comparación con genéticas de ciclo mixto o precoces.
Los problemas de peleas posdestete también se relacionan con el tamaño del lechón y su desarrollo individual.
Sexo y alimentación
El sexo es una característica a tener en cuenta, ya que las hembras tienden a ser más precoces y, por lo tanto, menos afectadas por el destete que los machos. La forma de alimentación influye en el comportamiento alimentario y, en consecuencia, en la ingesta y utilización del alimento, ya que la succión del pezón o el consumo de alimento modifica fisiológicamente al lechón.
Así, un vaciamiento gástrico más rápido con alimentación líquida hace que el lechón muestre mayor necesidad y agresividad al tener acceso a la cerda. La alimentación líquida también modifica el desarrollo del sistema digestivo e influye en la flora intestinal saprófita, por lo que el paso del destete puede resultar más traumático que con alimentación sólida, aunque estos efectos se minimizan con una transición adecuada.
Independientemente del tipo de alimentación, el peso al destete es un factor clave, ya que está directamente relacionado con el consumo de alimento en la transición y con la ganancia de peso posdestete. Los lechones con mayor peso suelen mostrar mejor tolerancia al estrés del destete.
Métodos de evaluación
Los lechones recién destetados presentan una combinación de estrés debido a los cambios en la dieta, el entorno y la separación de la madre. Es necesario contar con herramientas prácticas para evaluar el bienestar y mejorar la toma de decisiones que permitan mitigar los efectos del estrés posdestete.
La frecuencia cardíaca puede evaluarse de forma no invasiva mediante ecografía Doppler. Se han reportado valores de 170 latidos por minuto, con rangos entre 160 y 190. En cerdas, se han registrado valores cercanos a 44 latidos por minuto, superiores al umbral normal de 30.
La frecuencia respiratoria en lechones posdestete oscila entre 45 y 75 respiraciones por minuto, valores superiores a los observados durante la lactancia (35 a 55). Estas variaciones pueden incrementarse por el estrés asociado al manejo, la separación de la madre y otros cambios ambientales, afectando la homeostasis térmica y el rendimiento productivo.
Prevención de enfermedades
Se debe establecer un plan de manejo de lechones que permita eliminar riesgos en el criadero.
Es necesario contar con información del origen antes de recibir camiones de lechones y mantener actualizada la relación de granjas proveedoras.
La limpieza de paredes y techos debe incluir lavado, desinfección y saneamiento del ambiente.
Se deben disponer áreas de cama, sol, sombra, comederos y control de enfermedades parasitarias, hongos y vectores.
Utilizar comederos para un mínimo de 10 lechones, asegurando un ambiente adecuado de ingestión.
Ofrecer alimentos atractivos para estimular la conducta de consumo y prevenir patologías digestivas.
Ofrecer alimento de 5 a 6 veces al día.
Las instalaciones de agua y bandejas de comida deben limpiarse y desinfectarse diariamente o después de los descartes. Se recomienda el uso de materiales como PVC por su facilidad de limpieza.
Enfermedades comunes
Las principales enfermedades en lechones de recría son causadas por Escherichia coli y Clostridium perfringens. Las prácticas incorrectas de manejo son frecuentes en la región, incluyendo la administración de leche o suero, lo que favorece diarreas recurrentes.
Esta enterotoxemia altera la flora bacteriana intestinal, que en condiciones normales es beneficiosa, pero en estos casos se vuelve patógena.
Signos de alerta
Los signos de alerta en lechones posdestete incluyen:
Disminución o pérdida de masa corporal: relacionada con menor consumo de alimento, alteraciones energéticas y mayor susceptibilidad a infecciones. Se recomienda monitoreo periódico del peso y la condición corporal.
Diarrea: pérdida líquida de contenido intestinal con alteración de la absorción de agua y electrolitos, afectando el rendimiento.
Tos nasal: signo frecuente de patologías respiratorias que afectan vías altas.
Languidez: disminución de la actividad y del interés por alimentarse o desplazarse.
Educación y capacitación
La educación y capacitación son fundamentales para el desarrollo de profesionales y líderes dentro de la granja. Dentro del manejo seguro de los lechones y el equipo de trabajo se deben considerar:
Divulgación de normas generales del galpón.
Prohibición de ingreso de personas no autorizadas sin supervisión.
Prohibición de ingerir alimentos dentro de la granja.
Uso de vestimenta adecuada sin elementos sueltos o contaminantes.
Uso obligatorio de equipos de protección personal.
Manejo adecuado de herramientas neumáticas con protección auditiva y ocular.
No realizar ajustes en maquinaria sin supervisión.
Reportar alteraciones de salud del personal.
Control de ingreso a áreas animales.
Eliminación adecuada de residuos sólidos.
Formación del personal
Todo el personal debe recibir formación sobre manejo, bienestar animal y rutinas de trabajo. Debe estar capacitado para reconocer signos de deshidratación, disminución de consumo, problemas respiratorios y fallas en ventilación, calefacción o sistemas eléctricos.
Actualización en buenas prácticas
El destete es un proceso crítico caracterizado por cambios fisiológicos, alimenticios y sociales. En condiciones subóptimas puede generar diarreas, alteraciones intestinales y disminución de la inmunidad. La reducción de inmunoglobulinas maternas aumenta el riesgo de enfermedades respiratorias y digestivas.
Se debe aplicar un manejo adecuado del estrés, con estrategias nutricionales y ambientales que favorezcan la adaptación del lechón.
Costos y beneficios
En general, el análisis de costos y beneficios del destete a edades más tardías muestra que, aunque existe un incremento en costos por cerda, este se compensa con la reducción de mortalidad y morbilidad, mejor eficiencia alimentaria y mayor calidad del producto final.
Análisis de costos
Los costos variables incluyen alimentación, medicación, mano de obra y reproducción. Estos costos dependen directamente del nivel de producción. La planificación debe considerar tanto costos fijos como variables para evaluar la viabilidad económica del sistema productivo.
Aspectos éticos en el manejo
El bienestar animal se entiende como la correcta aplicación del trípode de bienestar: alimentación, alojamiento y manejo. El objetivo es garantizar condiciones que permitan la expresión natural del comportamiento animal.
El uso de sustancias, como antimicrobianos, debe ser controlado, ya que su uso indiscriminado puede afectar la salud pública y el equilibrio productivo.
Bienestar animal
El ser humano es responsable del bienestar de los animales de granja. La productividad está directamente relacionada con el nivel de bienestar. La creciente demanda social y normativa ha impulsado mejoras en las condiciones de producción animal.
Responsabilidad social
El uso preventivo de antibióticos genera debate social. Aunque son efectivos en casos clínicos, su uso excesivo puede generar resistencia y problemas ambientales.
Conclusión
En conclusión, el destete es un evento altamente estresante que afecta negativamente el rendimiento productivo, provocando alteraciones morfológicas, fisiológicas, inmunológicas y microbianas en el tracto gastrointestinal. La liberación de cortisol asociada al estrés favorece la inmunodepresión y la colonización por patógenos.
La disminución de la ingesta de nutrientes tras el destete provoca cambios en la motilidad intestinal y en el pH, creando condiciones favorables para bacterias patógenas.
Para reducir estos problemas es fundamental implementar dietas balanceadas adaptadas a cada etapa, junto con un manejo adecuado del ambiente, la sanidad y el bienestar animal, incluyendo la formación de grupos homogéneos, el control ambiental y la reducción del estrés en los lechones.
